¡Booh! Fantasmas financieros

Érase una vez una noche tenebrosa, se escuchaban voces, gritos a la madrugada, y una voz llamaba mi nombre. Con pasos lentos me fui acercando, mi voz se quebrantaba del miedo mientras me susurraba al oído, mi mirada evidenciaba la oscuridad de la noche, y sin tener claro mis pasos seguía caminando. Hasta que unSigue leyendo «¡Booh! Fantasmas financieros»